sábado, 22 de julio de 2017

La vida en una pantalla






Nuestra vida ha sido invadida inevitablemente por las nuevas tecnologías y las redes sociales que las justifican en continua evolución.
Sin duda son cómodas…pero ¿hasta qué punto son saludables?
En el 2016 España era el país (junto con Singapur) con más "smartphones" por habitante del mundo…el 92 % de los españoles disponía de ese dispositivo.
Según la publicación Stress in America Survey de la APA, en Estados Unidos, el 99 % de los adultos tienen un dispositivo electrónico: un 86% poseen un ordenador, un 74 % un Smartphone y un 55% un Tablet (ver publicación).
Además, según la misma fuente, entre los años 2005 y 2015, el porcentaje de adultos que usaban las redes sociales pasó de un 7% a un 65%, y si cogemos las personas entre 18 y 29 años, el aumento fue de un 12% a un 90 % durante ese mismo período.
Además, el 91 % de los adolescentes no adolece de móvil, pues usan los mensajes de texto para comunicarse, ya sea con Apps como Whatsapp u otras.
Por tanto, es un hecho que las redes sociales y los mensajes de texto se han convertido en una pieza fundamental en la comunicación como grupo social, de modo que para muchos adolescentes y jóvenes este tipo de comunicación es más frecuente que la comunicación en persona.



LA URGENCIA DE REVISAR CONSTANTEMENTE (constant checker)
El "constant checker" es aquella persona que de forma constante y casi obsesiva comprueba su email, wasap y cuentas de redes sociales.
Se calcula un porcentaje de 43% de constant checkers en EEUU.
Este perfil se ha asociado con un mayor nivel de estrés así como con una mayor nivel de aislamiento familiar.



CONECTIVIDAD DIGITAL Y BIENESTAR
Aunque muchas personas están de acuerdo en que es saludable desconectar de las nuevas tecnologías de vez en cuando, sólo un 28% lo hace de forma periódica.
Se ha comprobado que mientras mayor es el tiempo dedicado a las redes sociales, mayor es el riesgo de soledad y depresión, lo que podría llevar a preguntarse si es la gente infeliz la que más tiempo dedica a estas redes o si por el contrario es el uso prolongado de ellas lo que afecta a la felicidad de los usuarios.

FELICIDAD
Un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de Indiana analizaba la denominada Paradoja de la Amistad, según la cual, tus amigos en las redes sociales (RRSS) tienen, en promedio, más amigos que tú, y por extensión, además, también son más ricos y felices, lo cual, produce infelicidad entre los usuarios más adictos a las RRSS.
La verdad es que esto también es paradójico, pues llegamos a una infelicidad generada por la comparación con tus amigos virtuales, que, al ser percibidos como más felices, provoca cierta infelicidad en quien lo percibe, lo que hace que la profecía se autocumpla…algo enrevesado, ¿no? Pero parece que es cierto en aquellas personas que pasan bastante tiempo conectadas a las redes sociales.



AISLAMIENTO
Hay trabajos científicos que vinculan el tiempo dedicado a las redes sociales con el grado de aislamiento de una persona. Esto que sí que resulta más paradójico: las redes sociales (virtuales) aíslan; no llenan el vacío social.

DEPRESIÓN
Según un estudio científico, los constants checkers tienen 2,7 veces más probabilidad de desarrollar una depresión.
Aquí la pregunta clave es ¿qué te pierdes mientras estás en las redes?


LOS NIÑOS Y LA FAMILIA
Son muchos los progenitores que tratan de que sus hijos pasen menos tiempo delante de las pantallas y lo cierto es que hay estudios que asocian este tiempo, cuando es elevado, con problemas con retrasos en el lenguaje, ansiedad y depresión juvenil y baja calidad del sueño.
¿Cuándo podríamos decir que el uso pasa de moderado y por tanto inocuo a excesivo?
Cada progenitor tendrá que establecer lo que constituye un uso equilibrado y ser consciente del efecto que el uso de estos dispositivos tiene en su hija o hijo en cuanto a actividad física, relaciones con sus iguales, tareas escolares, otras formas de ocio, etc.


En definitiva, como ocurre con otras cosas, el equilibrio en el uso de las nuevas tecnologías es fundamental para llevar una vida rica y saludable.
Las nuevas tecnologías son sólo una herramienta y la vida Online no debe eclipsar la vida real, Offline, en el aquí y ahora...eso sería una gran pérdida.


sábado, 15 de julio de 2017

Mindfulness: dibujando con Atención Plena





Aplicar atención plena a aquello que hacemos nos mantiene en el presente, nos permite depositar nuestra atención en el aquí y el ahora.
Seguramente hemos experimentado alguna vez como sin ser conscientes de ello, hemos garabateado en un papel mientras hablábamos por teléfono o mientras le dábamos vueltas a algún pensamiento.


¿Pero qué ocurre si el garabato lo hacemos conscientemente, con atención plena?


Lo primero sería hacerlo con la intención de no hablar con otra persona ni con nosotros mismos; además, podemos hacerlo sin buscar un resultado: aquí lo importante no es el resultado, sino el proceso.
Podemos tomar el lápiz, bolígrafo o rotulador y notar su contacto en nuestros dedos; podemos hacer esto con los ojos cerrados y así empezar a dibujar de esta forma, notando la presión de contacto del lápiz con el papel, el sonido cuando lo arrastramos en nuestro garabato e incluso el olor de la tinta si no es un lápiz.


Quizás sea todavía más fácil aplicar los cinco sentidos si la tinta es nuestro café...

Más tarde podemos continuar con los ojos abiertos, observando cómo van surgiendo las líneas y cómo van integrándose unas con otras para formar el conjunto (garabato o dibujo).
¿Comentará algo nuestra mente sobre el resultado? Lo más probable es que no se abstenga de hacer un juicio, ya que ese es su papel, y así ha sido entrenada. A las mentes no le suelen gustar mucho los garabatos, porque “no tienen ningún sentido”.
Esto es una parte importante del ejercicio: notar los pensamientos…y dejarlos ahí, volviendo al proceso de dibujar…al presente.
Parece que Picasso decía algo así como que todos nacemos artistas, pero que luego no nos mantenemos como tales. ¿Qué papel juega en ello nuestra mente, cuando se convierte en audaz crítica de arte?

Ha habido muchos estudios científicos sobre los dibujos y garabatos; concretamente, hay uno reciente que muestra como el garabatear activa el patrón de recompensa de nuestro cerebro, produciendo sentimientos de placer.
Este trabajo afirma que el flujo sanguíneo aumenta en la zona de la corteza prefrontal mientras garabateamos y que esto promueve los sentimientos de placer y recompensa, independientemente de la experiencia y conocimientos artísticos de quien dibuja.


El hacer garabatos facilita por tanto la capacidad de dejar los juicios sobre el resultado del dibujo a un lado, mientras que promueve emociones de bienestar, y es, además, una estupenda oportunidad de enfocarnos en el presente.



sábado, 17 de junio de 2017

¿Sabías que el que tus hij@s tengan un televisor en su cuarto aumenta el riesgo de que padezcan sobrepeso años más tarde?

Eso es lo que afirma una investigación publicada en el International Journal of Obesity, según la cual existe una relación clara entre que una niña o niño de corta edad tenga una tele en el dormitorio y que unos años más tarde padezca sobrepeso.
La obesidad infantil es un problema que tiende a aumentaren los países desarrollados; en Inglaterra, aproximadamente un tercio de los niños de 11 años tienen sobrepeso y uno de cada cinco son obesos.

En el estudio citado, las niñas que tenían un televisor en su habitación a la edad de siete años tenían aproximadamente un 30% más de riesgo de padecer sobrepeso a la edad de once años, mientras que para los niños, el riesgo era un 20 % mayor que para aquellos que no tenían televisor en su cuarto.

Las causas de la relación entre el televisor y la obesidad pueden ser múltiples y complejas, pero tanto la televisión como las tablets, ordenadores y móviles (pantallas en general) conducen a la inactividad, con las lógicas consecuencias en el peso de quien la sufre.


sábado, 3 de junio de 2017

Escalar para superarte

Más de 15 millones de adultos en los Estados Unidos están afectados actualmente por una depresión, de forma que este problema se ha convertido en un de los desórdenes de salud más comunes de ese país.
Una de las estrategias para poder superar los síntomas depresivos es enfocarse en el presente, para recuperar la parte de su vida que la persona ha dejado de lado, contribuyendo así a la pérdida de sentido vital que padece.
Una muestra de este tipo de estrategias es de lo que nos habla un reciente estudio presentado en la 29  Convención Anual de la Asociación para la Ciencia Psicológica celebrada en Boston a finales de mayo.
Los autores, de la Universidad de Arizona, mostraron con su trabajo cómo las personas con depresión que practicaron escalada en muros artificiales o rocas de escasa altura (búlder) una vez por semana durante 8 semanas, experimentaron una mejora considerable en sus síntomas depresivos.


La escalada a estos niveles requiere alta concentración, puede ser adaptada al nivel de forma física de cada persona, requiere de coordinación, puede ser llevada a cabo en grupo y moviliza diferentes emociones.
Estos factores son precisamente las razones por las que las autoras investigaron los efectos de esta actividad y también es el motivo de que varios hospitales psiquiátricos en Alemania usen la escalada como parte de sus estrategias terapéuticas o que en Austria exista incluso un Instituto de Escalada Terapéutica.


Una de las autoras del estudio, Eva-María Stelzer, destaca que en la escalada es necesario prestar plena atención y concentrarse en el momento y que no hay demasiado espacio para que la mente divague (o rumie), ya que es muy importante estar en el aquí y ahora para no caerse.
Quizás esto se parezca un poco a lo que comenta Miquel Riera, uno de los padres del psicobloc (una modalidad de escalada sin cuerdas sobre el mar), en una entrevista cuando le preguntan en qué piensa cuando escala:


Miquel Riera haciendo Psicobloc

 

La actividad física, además de suponer un incentivo en el estilo de vida saludable de la persona, tiene una importante influencia en su estado de ánimo, tal como demuestran varios trabajos científicos.
Muchos de estos estudios se han centrado en ejercicios aeróbicos (como correr) o en caminar, sin embargo, hay otras actividades físicas que requieren concentración, coordinación y que además son más proclives a una interacción social saludable: la escalada es una de ellas.



sábado, 27 de mayo de 2017

Perder peso con Mindful Eating

Quien quiera perder peso quizás debería comer prestando atención a lo que hace, en lugar de hacerlo mientras hace otra cosa diferente, como ver la tele, trabajar o darle vueltas al coco.


Esto es lo que concluye un estudio reciente tras evaluar el efecto de ser más consciente al comer durante un programa de mantenimiento de peso.
Este trabajo, realizado por especialistas en nutrición de la Universidad de Nueva Carolina, se ha presentado en el Congreso Europeo de Obesidad  de este año celebrado en Oporto.
Se llevó a cabo un programa online con un instructor cuya labor consistía en ayudar a los 80 participantes a alterar sus hábitos relacionados con el mantenimiento del peso.
A una parte (grupo de trabajo) se les entrenó en comer prestando atención a las diferentes facetas de la comida (aspecto, peso, temperatura, sabor, etc.) y a las señales de hambre y de saciedad, mientras que la otra parte (grupo de control) no fue entrenada en estas habilidades.
Al término del programa, los participantes del grupo de trabajo había perdido casi 2 kg de media de su peso, mientras que el grupo de control sólo perdió 0,3 kg.
Para asegurar la eficacia del entrenamiento, a ambos grupos se les pasó el Cuestionario de Mindful Eating (MEQ) antes y después de la intervención, demostrando que las altas diferencias correspondían sólo al grupo de trabajo.

La obesidad es un problema de salud pública que crece cada día, pues se estima que, actualmente, afecta al doble de personas que en la década de 1980.
De hecho, en Estados Unidos, 1 de cada tres adultos es obeso.

¿Y tú? ¿Cuántas veces comes y cuántas veces engulles? ¿Comes viendo la tele, leyendo o pensando?
¿O quizás comes saboreando y con plena atención a lo que haces?

Por si tienes dudas, vamos a comentar algunos ítems del MEQ:

Harías Mindful Eating si...
-Antes de comer, me tomo un momento para apreciar los colores y olores de la comida.
-Noto cuando lo que como afecta a mi estado emocional.
-Saboreo cada bocado cuando como.
-Cuando como algo agradable, me doy cuenta de si la comida me hace relajarme.
-Suelo disfrutar del aspecto de la comida en el plato.
-Noto los sabores sutiles de la comida.
-Me doy cuenta de cuando como sin hambre.
-Noto cuando la comida y bebida son demasiado dulces.
-Me doy cuenta de cuando los anuncios de comida me hacen comer.
-Cuando como mucho, noto si me cae pesado.
-Soy consciente de cuando como golosinas de una bandeja sólo porque están ahí.
-Paro de comer cuando me lleno, incluso cuando me encanta lo que como.
-Cuando como en un restaurante y me sirven mucha comida, paro de comer cuando me lleno.

Y no practicarías precisamente Mindful Eating si hicieras lo siguiente...
-Cuando estoy triste, como para sentirme mejor.
-Cuando siento estrés en el trabajo busco algo que comer.
-Me cuesta no comer helado, galletas o chips sí sé que hay en casa.
-Suelo picar sin darme cuenta de que estoy comiendo.
-Tengo ensoñaciones mientras como.
-Pienso sobre cosas que tengo que hacer mientras como.
-Como tan rápido que no saboreo lo que como.



viernes, 19 de mayo de 2017

¿Ha cambiado el tiempo la forma de ver a tu pareja?

¿Cuánto tiempo llevas de relación de pareja?
Suele ocurrir que, cuando llevamos un tiempo de relación y estamos cerca de nuestra pareja, no la vemos realmente, sino que, por decirlo de alguna forma, sólo vemos un retrato de ella: no la miramos, no nos fijamos en ella como al principio de la relación tal como ocurre con las personas, situaciones o cosas que no son nuevas.


¿Vemos realmente a nuestra pareja cuando la tenemos delante?


¿Cuántas veces te ha pasado que una persona cambia de aspecto y “no nos damos cuenta”?
La excusa suele ser que somos poco observadores y, en cierto modo, es cierto, aunque quizás sería más correcto decir que estamos poco observadores, porque seguro que cuando lo que tenemos delante es nuevo (como ocurría al principio de la relación) sí que somos conscientes de cualquier cambio.

¿Miramos ahora a nuestra pareja tal como lo hacíamos la principio de la relación?


Esto constituye una muestra más de cómo vivimos gran parte de nuestra vida con el piloto automático, sin estar plenamente en el presente.
Quizás la mejor solución no esté en tratar de cambiar ese retrato de tu pareja, producto de los esquemas mentales que nuestra mente construye a partir de las experiencias, y sobre todo, a partir de los pensamientos sobre esas experiencias.
Tal vez lo más funcional sería no conformarnos con el retrato, sino volver a atender a nuestra pareja, tal como hacíamos al principio de la relación.


Fijarnos en nuestra pareja puede ser algo voluntario.

Mirar con atención plena, observando sus gestos, su forma de hablar (y no sólo el contenido de lo que dice), escuchar el tono y cadencia de su voz, sus expresiones, sus reacciones, sus respuestas…sentir el contacto cuando la tocamos o acariciamos, etc.
En definitiva, aplicar de nuevo los cinco sentidos en nuestra relación. Podemos hacerlo voluntariamente sin ningún otro motivo que el querer mejorar nuestra relación de pareja.


Aplicar los cinco sentidos a nuestra relación para percibir plenamente a nuestra pareja.


Entre las acciones que pueden tomarse para volver a percibir plenamente a nuestra pareja está la recogida en un reciente estudio de la Universidad de Northumbria en el Reino Unido,  que demuestra que el hecho de que ambos miembros de la pareja participen en un curso para aprender a hacer masajes puede contribuir a su bienestar físico y emocional.
Según los autores, el beneficio no viene sólo derivado del placer físico de recibir un masaje sino también de darlo, ya que el hecho de dar el masaje y mostrar afecto, es un componente importante del efecto que esta actividad puede tener en el bienestar de la pareja.
El masaje mutuo podría de hecho convertirse en un nuevo hábito, con implicaciones en la salud física y emocional de los miembros de la pareja; de hecho es una buena forma de prestar atención a la pareja.



sábado, 6 de mayo de 2017

¿Crees que eres eficaz realizando varias tareas al mismo tiempo?

Sin duda no ha habido un momento anterior en la historia de la humanidad en que se realizaran más tareas simultáneamente que éste.

Saltamos de una tarea a otra totalmente diferente casi de forma continua, en muchas ocasiones para posteriormente volver a la misma tarea anterior.


El origen de este modo de procesar la atención podría estar en los medios y tecnologías de la comunicación:
Desde que se inventa el teléfono, que con su sonido nos alerta para que, de inmediato abandonemos aquello que estábamos haciendo y en lo que depositábamos nuestra atención…pasando por el busca, la radio y la televisión que podemos escuchar mientras realizamos otra tarea, saltando y moviendo alternativamente nuestro foco de atención entre una y otra actividad…siguiendo con el teléfono móvil o tabletas con sus múltiples aplicaciones como las Apps, el wasap y diferentes redes sociales que con sus avisos sonoros nos sacan de la profundidad atencional en la que estábamos inmersos para cambiarla por completo a otra a veces de índole totalmente diferente…
Pasamos de una conversación a otra, dejando la anterior inacabada…dejamos la lectura de un libro o de un email a medio para leer un mensaje de texto o poner a cargar nuestro móvil, tratamos de hacer un ejercicio de meditación en grupo mientras suenan consecutiva y simultáneamente diferentes y surrealistas melodías que anuncian wasaps, baterías descargadas, emails, ingresos o cargos bancarios, una cita olvidada en un calendario de Outlook o simplemente un Me Gusta que la prima de alguien presente en la sala (o al menos su cuerpo) ha dado a un comentario de alguien que no conoce y que quizás tampoco entiende del todo.
Vaya mundo éste y lo distinto que es respecto a aquel en el que se forjó nuestro cerebro y en el cual sus mecanismos de procesamiento de la información evolucionaron.

Carril chino para viandantes que caminan prestando sólo atención a su móvil.


¿Será por tanto lógico que muchas veces nos saturemos con tanta cantidad de información que pretendemos abarcar?
¿Contribuirá este hábito a la ansiedad y estrés que sentimos en algunos momentos?


Y por si esto fuera poco, resulta que la atención (más que el tiempo) es el mejor regalo que podemos hacer y hoy en día la regalamos a cualquiera; pero el problema no es la generosidad, sino que al ser un recurso escaso, sólo podemos concedérsela a una cosa por vez y por tanto para dársela a alguien o a algo debemos quitársela antes a otra persona, animal o cosa.



Tantos talleres de yoga, meditación y mindfulness quizás nacen para compensar, este déficit de atención profunda y plena, ya que lo que está de moda ahora es la atención superficial.
Las investigaciones demuestran que la multitarea (multitasking), tan extendida actualmente, reduce nuestra productividad hasta en un 40 %:
Un equipo de la Universidad de Aalto ha comprobado mediante imágenes cerebrales que cambiar de tarea frecuentemente interfiere en la actividad cerebral, lo que explica por qué el rendimiento en multitarea es peor que cuando una persona enfoca su atención en una actividad únicamente.
Como apuntan los investigadores, es muy fácil caer en la trampa de la multitarea, pero con ella, la concentración decrece, con lo que aumenta la ineficacia y como consecuencia, el estrés. Y ocurre que el estrés dificulta el pensamiento e influye negativamente en la memoria, con lo cual se cierra el círculo.
Pero la solución a todo esto no tiene que ser forzosamente abandonar las fuentes de información, sino cambiar el hábito de atenderlas abandonando la actividad que teníamos entre manos. Podemos crear el hábito de atender a una cosa por vez hasta su finalización.

De todos modos, el estrés, los problemas de memoria y los bloqueos de pensamiento no ocurren sólo derivados del uso de las fuentes de información, redes sociales y nuevas tecnologías.
Hay un “dispositivo” muy antiguo que trata de atraer nuestra atención continuamente y secuestrarla, consiguiendo en numerosas ocasiones que abandonemos nuestros quehaceres: nuestra mente.

Nuestra mente compite con nuestros cinco sentidos a la hora de atraer nuestra atención.

Quienes sufren de pensamientos intrusivos o rumian con frecuencia conocen los bloqueos y las ausencias y lagunas mentales. Nuestra mente se puede convertir en el mayor distractor de nuestra atención si no tenemos el hábito de estar en el presente.

Muchas veces, por la mirada, podemos identificar a una persona que está con su mente y no en su presente.

Y yo me pregunto, ¿influirán las nuevas tecnologías y  la atención parcial que provocan, en este protagonismo de la mente y los pensamientos y el eclipsamiento que produce del aquí y del ahora?