sábado, 28 de enero de 2017

El mindfulness, la ansiedad y el estrés

En una reciente investigación publicada en la revista Psychiatry Research, se ha comprobado como los pacientes con trastorno de ansiedad que habían recibido un curso de meditación mindfulness, habían reducido significativamente tanto la hormona del estrés como las respuestas inflamatorias a una situación estresante, mientras que los pacientes que no siguieron este curso habían tenido peores resultados en esos parámetros.
Según la autora del estudio, estos resultados refuerzan la idea de que el mindfulness mejora la resiliencia frente al estrés.

El mindfulness mejora la resiliencia al estrés


Para llevar a cabo este trabajo, se dividió a los participantes, 89 pacientes con trastorno de ansiedad generalizada (preocupación excesiva y frecuente) en dos grupos: el primero recibió un curso de ocho semanas de duración sobre Reducción del Estrés basado en Mindfulness, mientras que el segundo (grupo de control) recibió un curso de ocho semanas de duración sobre Educación en el Manejo del Estrés, que incluía consejos sobre nutrición y hábitos de sueño saludables, así como otros tópicos sobre el bienestar (sin incluir técnicas de meditación).
Antes y después de recibir estos cursos, los participantes fueron sometidos a una técnica experimental para inducir estrés, en la que básicamente se les pide que den una charla frente a una audiencia, junto con otras técnicas inductoras de ansiedad.
Para evaluar el grado de estrés, se recogieron valores de diferentes marcadores en sangre, de la hormona ACTH y de distintas proteínas habitualmente presentes en las inflamaciones.

Los indicadores biológicos del estrés se pueden evaluar

Tras las ocho semanas de los dos entrenamientos, el segundo grupo registró ligeros aumentos en los valores de estos parámetros después de llevar a cabo la tarea ansiógena, mientras que el primero registró una significativa caída en sus niveles.
Además, la diferencia en los niveles de estrés percibidos por los dos grupos de participantes fue aún mayor.
Es decir, que no sólo se reducían los parámetros biológicos sino la percepción de los participantes sobre su propio grado de ansiedad.
Por tanto, a partir de este estudio se concluye como el mindfulness representa un tratamiento eficaz frente a los problemas de ansiedad y una alternativa de referencia frente a la medicación.