domingo, 25 de enero de 2015

Los síntomas obsesivo-compulsivos en el Cine


Para hablar de los síntomas obsesivos-compulsivos, he seleccionado fragmentos de tres películas: “Mejor imposible”, “Los impostores” y “El aviador”.
1997_Mejor____imposible__(James_L__Brooks)_USA_2
Jack Nicholson en “mejor imposible”

losimpostorescartel
Nicolas Cage en “Los impostores”
El_aviador-398480570-main
Leonardo di Caprio representando a Howard Hughes en “El aviador”


Sin duda, Jack Nicholson es el actor que primero nos viene a la cabeza cuando pensamos en un personaje cinematográfico con síntomas obsesivos-compulsivos.
Sin embargo, “Mejor imposible” no recoge realmente el lado más dramático de esta perturbación, que en ocasiones puede ser verdaderamente limitante. Quizás es el aviador la que muestra en mayor medida el sufrimiento que ocasiona.
the_aviator_movie_-howard-hugues-obssesive-compulsive-disorder-trastorno-obsesivo-compulsivo
Muchísimas personas sin duda tienen en algún momento de su vida pensamientos obsesivos, pero sólo algunas de ellas realizan compulsiones como respuesta a estos pensamientos.
Las compulsiones, también llamadas rituales pueden ser de muchos tipos…puede ser la acción de colocar algo de determinada manera, o bien comprobar repetidas veces que algo está como creemos que debe estar, repetir una acción que implique la limpieza o descontaminación de algo, o simplemente una acción a modo de “conjuro” que elimine las consecuencias de un pensamiento obsesivo.
Así, por ejemplo, hay rituales de comprobación (como comprobar repetidas veces que se ha apagado la vitrocerámica), de limpieza (por ejemplo lavarse repetidamente las manos antes y/o después de hacer algo determinado), de orden, etc.
Pero lo cierto es que en último término la razón por la que se lleva a cabo la compulsión es acabar con una sensación desagradable, una sensación que puede interpretarse de diferentes formas, pero que podría interpretarse como una sensación de urgencia por llevar a cabo la compulsión.
Por otra parte, en muchos rituales está presente la repetición, o bien una lentitud que provoca que el tiempo dedicado a la compulsión sea anormalmente largo.

Sin embargo, considero que los síntomas obsesivos-compulsivos no deben ser obligatoriamente tratados, pues sólo empiezan a ser un problema cuando son limitantes, es decir, cuando nos crean algún tipo de molestia en nuestra vida cotidiana, ya sea por el tiempo empleado en llevar a cabo el ritual, como por las reacciones que nuestros rituales provocan en las personas de nuestro entorno:
Por ejemplo, en muchas ocasiones las compulsiones se relacionan con un afán desmesurado de perfeccionismo, que puede llevarnos a querer que los demás hagan las cosas de la misma manera que las hacemos nosotros, pues esa es la forma correcta de hacer las cosas. Es probable que esto provoque en los demás cierto rechazo hacia nosotros, pues a mucha gente no le gusta que le digan lo que tiene que hacer.
2-1
Casi todos los enfoques terapéuticos coinciden en el fundamento del tratamiento: el paciente debe darse cuenta que puede no llevar a cabo la compulsión; de este modo comprenderá que es capaz de no dejarse dominar ni por la sensación de urgencia ni por los pensamientos que la acompañan, y que no habrá consecuencias negativas aunque no realice la compulsión.
Desde la Terapia de Aceptación y Compromiso se puede trabajar para que el paciente sea capaz de sentir esa sensación, notar los pensamientos, y a pesar de eso, no llevar a cabo el ritual. Siempre teniendo en mente por qué es importante abandonar los rituales, qué se pierde con ellos y qué se gana dejando de hacerlos.
image dirty hands

Los síntomas hipocondríacos




Sin duda muchos de los personajes representados por Woody Allen serían el prototipo de hombre con síntomas hipocondríacos, aunque también con obsesión por el sexo o, calificándolo de una forma más general, de neurótico.
woody-allen-2
Esta escena me parece genial sobre todo al principio: sale saltando de alegría hasta que de repente, se para ensimismado; y es que éste es el mecanismo básico que subyace a la hipocondría:
Tras pedir desesperadamente un diagnóstico a uno o varios especialistas, si la respuesta es satisfactoria, la alegría dura bien poco. Pronto la mente del hipocondríaco se inunda de nuevo con pensamientos corrosivos de duda.
La solución a este problema puede partir de romper el círculo vicioso en el mismo momento de la pregunta inicial, que podría ser: “¿ Y si tengo la enfermedad……?”.
Sea la enfermedad que sea, una vez que reconocemos que estamos inmersos en un círculo de preguntas y respuestas sin fin, lo mejor es empezar por no respondernos.
Efectivamente, la mejor forma de acabar con una pregunta que se repite es no responderla. La pregunta volverá algunas veces más, pero si somos consistentes en la ausencia de respuesta, finalmente no habrá más preguntas. Es una técnica simple, pero que puede resultar laboriosa.
336fa882632a031d_shutterstock_116663215.preview
Otra técnica que puede utilizarse de forma conjunta o aislada es la usada por la Terapia Estratégica, aunque también por algunos profesionales la cognitivo-conductual, que suele llamarse la peor fantasía. Consiste en que la persona escriba con una regularidad predeterminada por su terapeuta la cadena de los peores acontecimientos que podrían sucederle en respuesta a sus preguntas ysi: “¿Y si tengo X? pues entonces ….” y así sucesivamente hasta llegar al final, que suele ser la curación o la muerte. El objetivo es saturar de tal forma la mente del paciente con el síntoma, que acabe por desecharlo.
Es una técnica dura, y no todos los pacientes están dispuestos a llevarla a cabo, pues ahonda en el miedo que sienten hacia la enfermedad o la muerte.
m_4_1
Este miedo no es el causante del problema, sino la búsqueda incesante de una seguridad que por ilusoria nunca llega.
Por último, desde la Terapia de Aceptación y Compromiso se podría trabajar con el miedo, y la consecuente sensación de urgencia por tratar de llegar a esta seguridad.
Existen diferentes enfoques efectivos para tratar con este problema, que, en ocasiones, puede llegar a ser realmente limitante.

sábado, 3 de enero de 2015

Mr Jones y el trastorno bipolar


Espero que éste sea el primero de una serie de posts en los que hable de diferentes perturbaciones psicológicas apoyándome en el cine, ya que hay películas cuyos personajes reflejan (habitualmente de forma dramática) síntomas por los que se suele acudir a terapia.
Quizás la película que primero me viene a la cabeza es Mr. Jones, interpretada por Richard Gere, por lo cual empezaré con el denominado Trastorno Bipolar.
richardgere
Richard Gere es Mr Jones
Esta perturbación, antiguamente llamada trastorno maníaco-depresivo o locura maníaco-depresiva se caracteriza por la alternancia de períodos de manía y períodos de depresión.
Pero, ¿qué es un episodio de manía? Pues se podría definir básicamente como un estado de euforia que suele coexistir con estados de actividad frenética e irascibilidad, que en ocasiones puede derivar en agresividad.
Las personas que la padecen sienten bienestar y omnipotencia a la vez que son muy productivas y apasionadas; no obstante, la rapidez de pensamiento suele degenerar en el atropello y fuga de ideas al tiempo que crece la sexualidad, la energía y el razonamiento se deteriora.
Se suelen formular planes grandiosos, que, al encontrarse con la resistencia de los demás, provocan en el maníaco irritabilidad que puede derivar en hostilidad y agresividad. En ocasiones aparece también la psicosis (delirios y alucinaciones), siendo estos casos los de consecuencias más graves.
el-grito-munch
Por tanto en la manía aparecen síntomas opuestos a la depresión, pero también algunos síntomas característicos de los estados depresivos, como los problemas del sueño (pueden estar varios días sin dormir) y de ingesta.
Aunque en los períodos maníacos menos intensos estas personas puedan llegar a ser seductoras y capaces de arrastrar e ilusionar a otras personas, en general, las interacciones suelen ser problemáticas, debido a la hiperactividad, intromisiones, conductas destructivas y paranoias que presentan.
Los siguientes fragmentos de la película reflejan en parte estas características, aunque supongo que habrá quien piense que Richard Gere es seductor aunque no padezca bajo un episodio de manía…





Aparte de la fascinación que este tipo de perturbación pueda producir en el observador, quien convive con este tipo de personas puede necesitar también tratamiento psicológico. En ocasiones las personas con este problema pueden “hacer la vida imposible” a sus familiares más cercanos, lo cual es doblemente duro, debido al trauma y conflicto ético que supone el tener que protegerse de las agresiones morales y físicas de un hijo, un hermano, o un padre.
angry-woman
A veces puede diagnosticarse equivocadamente este trastorno, como ocurre con:
-Personas con estados de ánimo variable.
-Personas que sufren una versión menos grave de esta perturbación, denominada ciclotimia.
-Trastornos de la personalidad como el Histriónico.
-Trastornos de base orgánica como el hipertiroidismo, tumores o demencias, o causados por drogas.
Lo cierto es que, desgraciadamente, en ocasiones el término bipolar se utiliza un poco a la ligera, tal como demuestran por ejemplo las páginas en la red que atribuyen a múltiples famosos y genios esta grave perturbación.